Nuestra rutina es revisar cada quince días los portales donde se anuncian tiendas online españolas: Flippa, Moaflip, FlipMercado y Entrebusiness. A 28 de agosto, solo en Flippa y Moaflip había catorce ecommerce españoles de entre 50.000 y 2.000.000 € anunciados a la vez. En Entrebusiness hay en torno a 140 ecommerce listados, aunque ahí los datos son autodeclarados y la calidad es muy desigual.
De cada anuncio que entra en nuestro rango rellenamos una ficha. Tiene más de veinte campos, pero hay uno que miramos antes que ninguno, porque en treinta segundos dice si el anuncio tiene sentido: el múltiplo implícito.
Qué es y cómo se calcula
Es una división:
Múltiplo implícito = precio pedido ÷ BDV declarado
El BDV es el beneficio discrecional del vendedor: lo que la tienda genera para un único dueño que además trabaja en ella. Si no lo tienes claro, empieza por qué es el BDV y por qué tu beneficio contable no vale para vender.
El precio pedido lo pone el vendedor. El BDV, si el anuncio es serio, también. Dividir uno entre otro te dice cuántos años de beneficio está pidiendo el anuncio. Y eso sí se puede comparar con algo.
Contra qué se compara
Con la banda de su categoría. En nuestro baremo de valoración cada negocio se asigna a una categoría con un test en orden, y cada categoría tiene su banda y su punto medio:
| Categoría | Banda | Punto medio |
|---|---|---|
| Suscripción o consumible recurrente | 3,3 – 5,3× | 4,30 |
| Híbrido online y tienda física | 1,9 – 3,4× | 2,65 |
| Marca propia DTC | 2,6 – 4,5× | 3,55 |
| Nicho con SEO y contenido | 2,8 – 4,8× | 3,80 |
| Reventa o distribución | 1,7 – 3,0× | 2,35 |
| Dropshipping puro | 1,2 – 2,5× | 1,85 |
Sobre esa base, el baremo aplica además un ajuste por tamaño: si el BDV está entre 25.000 y 40.000 €, la base baja 0,10; por debajo de 25.000 €, baja 0,25. Y luego vienen los veintiún factores —tráfico, recompra, dependencia del fundador, proveedores…— que suben o bajan el múltiplo.
La banda no es una pared. Pero sí es la referencia.
Un anuncio inventado, con la cuenta hecha
Una tienda inventada que revende productos de terceros para el hogar. El anuncio pide 120.000 € y declara un BDV de 30.000 €.
- Múltiplo implícito: 120.000 ÷ 30.000 = 4,0×.
- Categoría: reventa. Banda de 1,7 a 3,0×, punto medio 2,35.
- Ajuste por tamaño: un BDV de 30.000 € cae en el tramo de 25.000 a 40.000 €. La base baja 0,10, a 2,25, y la banda se desplaza igual: de 1,6 a 2,9×.
- Distancia: para llegar a 4,0× desde 2,25, los veintiún factores tendrían que sumar +1,75.
¿Es imposible? No. Pero nuestro baremo tiene una regla para esto: un factor solo puntúa positivo si supera lo típico de su categoría, y si un negocio normal acumula +1,0, la escala está mal, no el negocio. Un +1,75 exige una tienda excepcional en casi todo. Si el anuncio no explica por qué lo es, el comprador no lo va a suponer.
Esa es la conversación que ahorra el múltiplo implícito. Antes de pedir cuentas, antes de firmar confidencialidad, ya sabes cuánto tendría que demostrar el negocio para justificar su precio.
Cuando el anuncio no da el BDV
Pasa a menudo. El anuncio dice cuánto factura y cuánto pide, y nada más.
Otra tienda inventada: de reventa, declara 200.000 € de facturación y pide 90.000 €. No hay BDV. No se puede calcular el múltiplo implícito, y en nuestra ficha ese campo se queda vacío. No lo rellenamos con un margen «típico», porque no tenemos un margen típico con fuente que usar.
Lo que sí se puede hacer es la cuenta al revés. Si la tienda es de reventa y el precio tiene que caber en la banda de 1,7 a 3,0×:
- 90.000 ÷ 3,0 = 30.000 €
- 90.000 ÷ 1,7 ≈ 52.900 €
Es decir: para que ese precio tenga sentido, el BDV tendría que estar entre 30.000 y unos 52.900 €. El anuncio te está pidiendo que lo creas sin enseñártelo. La pregunta al vendedor se escribe sola: ¿cuál es tu BDV de los últimos doce meses, y con qué documentos lo acreditas?
Es la misma lógica de nuestra regla 0.1 del baremo: lo que no se ha medido no es un cero, es un intervalo. Un dato que falta no hace el negocio peor ni mejor. Lo hace más ancho, y la anchura es riesgo.
Los otros campos de la ficha
El múltiplo implícito no va solo. En cada anuncio anotamos también:
- Días en el mercado. Un anuncio de dos semanas y uno de ocho meses no se leen igual, aunque pidan lo mismo.
- Bajadas de precio, con fecha. Cada una cambia el múltiplo implícito, y se recalcula.
- Si el BDV está declarado o solo la facturación. Ya has visto por qué importa.
- Si hay un intermediario con exclusividad, porque eso cambia con quién se habla.
- El desenlace: vendido, retirado o sigue activo. Y si se vendió, a cuánto.
Ese último dato es el que nadie tiene en España: la diferencia entre lo que se pide y lo que se paga. Todavía no tenemos fichas suficientes para publicar una media, y no vamos a publicar una que no lo sea. Cuando la tengamos, saldrá aquí.
Si tu tienda está anunciada
Haz tú la cuenta antes de que la haga el comprador.
Calcula tu BDV con los ajustes bien acreditados —cómo se hace está en los add-backs: cómo subir tu precio sin tocar el negocio—, divide tu precio entre él y mira dónde caes en la tabla. Si te sales por arriba, tu anuncio tiene que explicar por qué, con datos. Y si tu anuncio no da el BDV, estás obligando a cada comprador a hacer la cuenta al revés, a suponer, y a suponer lo peor.
Si prefieres que la cuenta la hagamos con tus números y con el baremo completo, el simulador te da un primer rango.
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