«Precio de venta: múltiplo del BDV más stock a coste.» Es una fórmula honesta. El problema está en la palabra «stock», porque el vendedor suma lo que hay en el almacén y el comprador suma lo que puede vender.
Hoy hacemos la autopsia de un anuncio inventado: no identificamos tiendas ni vendedores. La regla, en cambio, es real. Sale del apartado 1ter.1 de nuestro baremo de valoración, el del stock.
El anuncio
Una tienda online de reventa de pequeño equipamiento deportivo. Todo lo que sigue es hipotético:
- Precio: múltiplo del BDV «más stock a coste»
- Stock declarado: 60.000 € a coste, en el almacén propio
- Coste de ventas de los últimos 12 meses: 90.000 €
- Sin informe de inventario por referencia
El anuncio presenta el almacén como un activo: «stock de 60.000 € incluido en el precio». Para el comprador, primero hay una pregunta: ¿cuánto de eso se vende?
La regla del baremo
El stock se suma a coste, pero no entero. Hace falta un informe de inventario por referencia con la fecha de la última entrada, y se aplica esta tabla:
| Antigüedad del stock | Se computa al |
|---|---|
| Menos de 12 meses y en catálogo activo | 100 % del coste |
| Entre 12 y 24 meses | 50 % del coste |
| Más de 24 meses, descatalogado o defectuoso | 0 % |
La lógica es de comprador. Una caja que lleva tres años en la estantería no es un activo: es un coste de almacenaje y, en el mejor caso, una liquidación futura.
Sin informe, un intervalo
Aquí está el primer problema del anuncio. No hay informe por referencia, y nuestra regla 0.1 dice que lo que no se ha medido es un intervalo, no un cero. Así que el stock del anuncio no vale 60.000 €. Vale entre dos límites:
- Mínimo: 0 €, porque sin informe no se sabe qué parte es vendible y el mínimo no asume lo que no sabe.
- Máximo: 60.000 €, el coste declarado.
Un rango de 60.000 € de ancho solo por un papel que falta. Es lo que en el baremo llamamos el coste de no tener el documento, y se le enseña al vendedor en euros. Recuerda lo que contamos en qué documentos te va a pedir un comprador: el informe que se prepara antes de salir al mercado estrecha el rango antes de que empiece la conversación.
Con el informe, un punto
Supongamos que el vendedor lo exporta. El informe, también inventado, dice:
| Tramo del almacén | Coste | Se computa al | Computa |
|---|---|---|---|
| Menos de 12 meses, en catálogo activo | 36.000 € | 100 % | 36.000 € |
| Entre 12 y 24 meses | 12.000 € | 50 % | 6.000 € |
| Más de 24 meses o descatalogado | 12.000 € | 0 % | 0 € |
| Total | 60.000 € | 42.000 € |
El stock pasa de «60.000 €» a 42.000 €. Son 18.000 € que el anuncio daba por buenos y el baremo no. No es un castigo: es el mismo almacén, contado como lo cuenta quien tiene que venderlo.
Lo bueno de pasar de intervalo a punto es que el vendedor deja de discutir contra una incógnita. Discute contra una tabla, y una tabla se puede aceptar o se puede mejorar.
La rotación, el dato que el comprador va a mirar
El baremo pide además calcular la rotación anual: coste de ventas de 12 meses dividido entre el stock medio a coste. Con los números del anuncio:
90.000 € ÷ 60.000 € = 1,5 vueltas al año
Esta cifra no puntúa contra una referencia de categoría, porque todavía no tenemos una con fuente. Se registra siempre y se declara en el dosier de venta. Lo que sí sabemos es qué hace con ella un comprador: si la rotación cae de un año a otro, es una señal que va a ver. Mejor que la vea acompañada de tu explicación que sola.
La trampa del stock financiado
Hay una comprobación que el baremo marca como obligatoria, y que el anuncio no menciona. Si el stock que se suma está pagado con deuda a proveedores que se va a heredar, no se puede sumar el activo y olvidar el pasivo.
Con un ejemplo inventado: de los 42.000 € de stock computable, 15.000 € están pendientes de pago a un proveedor. O se suma el stock y se resta esa deuda, o no se hace ninguna de las dos cosas. Nunca solo la primera.
En compra de activos, que es nuestro formato por defecto, el comprador se lleva el stock que se pacte y las deudas con terceros no cambian de manos. Por eso el inventario se firma por referencia, y por eso conviene entender la diferencia que contamos en asset deal o share deal.
Qué hacer antes de listar
No hace falta una consultora. Hace falta una tarde y un Excel:
- Exportar el inventario por referencia con cantidad, coste y fecha de la última entrada.
- Marcar el descatalogado y el defectuoso antes de que lo haga el comprador.
- Calcular la rotación de los últimos 12 meses con la fórmula de arriba.
- Decidir qué liquidar. Un lote de 12.000 € que computa 0 € en el precio puede valer algo en una venta de saldo antes de listar.
- Cruzar el stock con las deudas a proveedores, para que el comprador no encuentre la incoherencia antes que tú.
En nuestro proceso, la primera etapa de verificación es documental y se hace antes de transferir nada. La inspección de hasta 30 días llega después, con el vendedor aún operando. El inventario es de lo primero que se pide.
Esto no es asesoramiento fiscal, legal ni de inversión, y el baremo no promete precios ni plazos.
Lo que no cambia el anuncio
El stock no es el enemigo. Un almacén joven, en catálogo y con buena rotación es lo que un comprador de reventa quiere encontrar, y se suma entero. El baremo solo exige que se pruebe.
Si quieres ordenar el inventario, la deuda con proveedores y el resto de papeles antes de salir al mercado, el Cuaderno de preparación te guía paso a paso.
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