«Contabilidad al día, cuenta de resultados detallada por meses». Es una de esas frases que tranquilizan a quien lee un anuncio. Y es una frase que dice mucho menos de lo que parece: una cuenta de resultados puede estar perfectamente ordenada y no coincidir con lo que declaró la tienda a Hacienda ni con lo que entró en el banco.
Hoy lo vemos con un anuncio inventado, porque no identificamos tiendas ni vendedores. La regla, en cambio, es real: sale del factor 2.9 de nuestro baremo de valoración.
El anuncio
Una tienda online de reventa de pequeño electrodoméstico. Todo lo que sigue es hipotético:
- BDV: 50.000 € al año
- Cuenta de resultados de doce meses, «detallada y cuadrada»
- Analítica instalada, «con todo medido»
Parece un negocio ordenado. La pregunta que lo cambia todo es sencilla: ¿contra qué se ha cuadrado esa cuenta?
Supongamos que el dueño la monta él mismo a partir de los informes de la plataforma de venta. Suma y resta bien. Pero nadie la ha comparado con las declaraciones de impuestos, ni con los extractos del banco, ni con las liquidaciones de la pasarela de pago.
Lo que dice la regla
El factor 2.9 del baremo mide la calidad de la información financiera. Su documento de partida es la cuenta de resultados de doce meses, y lo que se pide es que cuadre con impuestos, banco y pasarela. La tabla es esta:
| Situación | Ajuste |
|---|---|
| Cuentas auditadas | +0,2 |
| Cuadra con impuestos, banco y pasarela | 0 (es la línea base) |
| Desglosada y cuadrada internamente, pero sin contrastar contra impuestos y banco | −0,15 |
| Requiere reconstrucción, o mezcla criterios (IVA dentro y fuera, partidas sin desglosar) | −0,4 |
| Discrepancia sin explicar entre plataforma, banco e impuestos | Bloqueante |
Fíjate en que tener las cuentas bien hechas no sube el precio: puntúa 0. Es lo esperable. Solo se puntúa por encima cuando hay una auditoría. Y la banda del anuncio inventado, «ordenada pero sin contrastar», es la segunda: −0,15.
Cuánto cuesta, con números inventados
Tomamos la tienda hipotética de 50.000 € de BDV. En reventa y distribución, la base de nuestro baremo es 2,35× y, con ese BDV, el ajuste por tamaño es 0. Para aislar el efecto, suponemos que no hay ningún otro ajuste y calculamos solo el múltiplo sobre el BDV, sin stock ni circulante.
| Situación | Múltiplo | Precio sobre BDV |
|---|---|---|
| Cuadra con impuestos, banco y pasarela | 2,35× | 117.500 € |
| Ordenada, pero sin contrastar (−0,15) | 2,20× | 110.000 € |
| Hay que reconstruirla (−0,4) | 1,95× | 97.500 € |
7.500 € de diferencia por no haber contrastado, y 20.000 € si además hay que reconstruir. Es un ejemplo hipotético, no un precio de mercado ni una promesa. Lo que enseña es la proporción: contrastar las cuentas es trabajo de unos días y el descuento aparece en cada oferta.
Si además la analítica no es fiable (sin GA4 o con píxeles que no funcionan), el baremo suma un ajuste adicional de −0,1. En el anuncio, «con todo medido» habría que comprobarlo igual: sin analítica, el comprador no puede verificar el tráfico que se le cuenta.
El caso que no se descuenta: se suspende
Hay una banda que no es un descuento. Si entre la plataforma, el banco y los impuestos hay una discrepancia sin explicar, el baremo la marca como bloqueante. Bloqueante significa lo que dice: no se emite valoración, no se firma encargo y no se sale al mercado hasta que esté resuelto y documentado.
No es prudencia excesiva. Es que el comprador lo encuentra en la primera semana de revisión y entonces no negocia: se va. Una discrepancia no tiene por qué ser un fraude: puede ser un criterio mezclado, por ejemplo ventas con IVA en un informe y sin IVA en otro. Pero hay que explicarla con papeles, no con palabras.
Dónde se descubre
En nuestro proceso hay dos etapas de verificación. La primera es documental, antes de transferir nada: ahí el comprador cruza la cuenta de resultados con las declaraciones, el banco y las liquidaciones. La segunda es la inspección, de hasta 30 días, con el vendedor aún operando.
Si la discrepancia aparece en la primera etapa, se corrige con tiempo. Si aparece con el comprador ya convencido, lo que era un cuadre pendiente se convierte en una duda sobre todo lo demás.
Qué hacer antes de listar
- Saca doce meses de cada fuente. Informes de la plataforma, extractos bancarios, liquidaciones de la pasarela y declaraciones de impuestos.
- Cuadra los totales por mes. Ventas, devoluciones y comisiones. Donde no coincidan, apunta la diferencia y su causa.
- Unifica el criterio. O todo con IVA o todo sin IVA, y las devoluciones siempre en el mismo sitio.
- Documenta cada diferencia con el papel que la explica.
- Revisa la analítica. Comprueba que GA4 y los píxeles recogen las conversiones.
La contabilidad y los impuestos dependen de cada caso. Esto no es asesoramiento fiscal: consúltalo con tu gestoría.
Lo que no cambia el anuncio
Conviene ser justos con el vendedor del anuncio inventado. No ha hecho nada raro: llevar las cuentas desde la plataforma es cómodo. Lo único que le falta es el cuadre. Y por eso el ajuste es de −0,15 y no de −0,4.
Si te interesa lo que el comprador revisa con esas cifras, qué documentos pide un comprador lo explica paso a paso. La autopsia del margen bruto enseña otro caso donde una división bien hecha cambia la cifra, y qué es el BDV aclara de dónde sale el beneficio que multiplicamos.
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