Blog

Dos tiendas iguales, distinto tamaño: por qué el baremo paga menos múltiplo al beneficio pequeño

Imagina dos tiendas de la misma categoría, con la misma marca, el mismo margen y la misma calidad de documentación. Una gana cinco veces más que la otra. ¿Se venden al mismo múltiplo?

En nuestro baremo, no. Hay un paso que casi nunca aparece en las tablas de múltiplos que circulan por ahí: el ajuste por tamaño. Hoy lo explicamos con ejemplos inventados y con las cifras exactas del baremo.

Qué dice el baremo

El razonamiento del propio documento es este: el negocio grande tiene más compradores posibles, acceso a financiación de adquisición y menos riesgo relativo por euro de beneficio. Por eso el ajuste se aplica sobre la base de la categoría, no dentro de los factores.

La tabla es esta, medida sobre el BDV normalizado:

BDV normalizado Ajuste sobre la base
Menos de 25.000 € −0,25
25.000 – 40.000 € −0,10
40.000 – 100.000 € 0, es la línea base
100.000 – 250.000 € +0,15
Más de 250.000 € +0,30

Un detalle que importa: el techo de la banda se desplaza lo mismo que la base. Si la base baja 0,10, el techo de la categoría baja 0,10.

Y una advertencia que el baremo hace por escrito: estas bandas son provisionales. Están fijadas por criterio y no por datos de mercado españoles. Se revisarán cuando nuestra base de comparables tenga operaciones suficientes para ver dónde cambia de verdad el múltiplo con el tamaño. Hoy no tenemos esas operaciones, y no vamos a fingir lo contrario.

Cinco tiendas inventadas

Todo lo que sigue es hipotético. No es ninguna tienda real ni un precio de mercado.

Cinco tiendas de la categoría Marca propia DTC, con base 3,55. Para aislar el efecto del tamaño suponemos que los veintidós factores suman cero en todas y aplicamos el sesgo de prudencia del baremo, −0,20. Lo único que cambia es el BDV.

BDV Ajuste de tamaño Base ajustada Con prudencia (−0,20) BDV × múltiplo
20.000 € −0,25 3,30 3,10× 62.000 €
30.000 € −0,10 3,45 3,25× 97.500 €
60.000 € 0 3,55 3,35× 201.000 €
150.000 € +0,15 3,70 3,50× 525.000 €
300.000 € +0,30 3,85 3,65× 1.095.000 €

La tienda de 300.000 € de BDV tiene quince veces el beneficio de la de 20.000 €. Su precio, en este ejemplo, es algo más de diecisiete veces el de la pequeña. La diferencia entre un número y otro es justo el múltiplo.

Esa cifra es la de la fórmula del múltiplo, sin sumar stock ni caja. No es una estimación de lo que valga ninguna tienda ni una promesa de precio.

El escalón: 39.000 contra 41.000

Una tabla por tramos tiene un efecto secundario que conviene conocer. Compara dos tiendas inventadas, con la misma categoría y los mismos factores a cero:

BDV Base ajustada Con prudencia BDV × múltiplo
39.000 € 3,45 3,25× 126.750 €
41.000 € 3,55 3,35× 137.350 €

Dos mil euros más de beneficio suben el precio del ejemplo en 10.600 €. Una parte son esos 2.000 € de BDV; el resto es el cambio de tramo, que mueve la base 0,10.

Es una consecuencia de usar tramos y no una curva continua. Lo decimos porque, si tu BDV está cerca de un corte, importa mucho cómo se ha calculado. El BDV no se mejora por declarar más: se acredita. Los add-backs entran solo con su prueba, y la dedicación del propietario se resta aparte. Un BDV que cruza un corte gracias a un add-back sin documento no cruza nada: en el baremo, lo declarado sin acreditar es un intervalo y no un punto.

Lo que el ajuste no hace

Tres aclaraciones, para no sacar de aquí más de lo que hay.

No es un castigo a las tiendas pequeñas por serlo. Es una forma de reconocer que, por euro de beneficio, el comprador asume más riesgo cuando el negocio es muy pequeño. Dentro de cada tamaño, los factores siguen midiendo lo que depende del vendedor.

No sustituye a la puerta de admisión. El suelo de la banda sigue siendo el suelo de la banda, desplazado con la base. Qué pasa cuando un negocio no llega a él lo contamos en cuándo te decimos que no vendas todavía.

No se aplica dos veces. El ajuste por tamaño se aplica sobre la base, una vez. Y un mismo hecho puntúa en un solo sitio: el tamaño del beneficio no vuelve a contar dentro de ningún factor.

Qué hacer con esto

  1. Calcula tu BDV con las reglas del baremo, no con el beneficio contable. Aquí está la diferencia.
  2. Mira en qué tramo caes y a cuánto estás del siguiente corte. Si estás cerca, el trabajo que más rinde es documentar bien lo que ya existe, no maquillar nada.
  3. Compara tu anuncio o tu expectativa con la tabla. Si pides un múltiplo que solo sale con un tamaño que no tienes, se nota en la cuenta del múltiplo implícito.

Todo lo anterior son ejemplos inventados para enseñar el cálculo. En Bellman no damos asesoramiento fiscal, legal ni de inversión, y el baremo no promete precios ni plazos. Es una forma de que la cifra llegue con su cuenta al lado.

Si quieres saber en qué tramo cae tu negocio, el simulador de valoración te da una primera aproximación.

¿Y cuánto vale tu ecommerce? Rellena unas preguntas —cinco a diez minutos— y te mandamos una valoración con el rango en el que defenderíamos tu negocio, qué lo sube y qué lo frena.

Gratuita, sin compromiso y sin llamada comercial detrás. Calcular el valor de mi tienda →

¿Compras en vez de vender? Únete al pool de compradores. ¿Conoces a alguien que quiera vender? Gana el 10 % de nuestra comisión.

AnteriorTecho blando: qué pasa cuando tu múltiplo sale por encima de la banda de tu categoría Siguiente¿Migrar tu tienda a Shopify antes de vender? El baremo suma 0,1 y una migración mal hecha resta mucho más